
Anteriormente los pacientes con una cantidad o calidad de espermatozoides tenían que recurrir a donadores para lograr un embarazo: actualmente, gracias a la ICSI es posible sujetar al óvulo y posteriormente se microinyecta un solo espermatozoide en cada uno.
Esto asegura un 80% de exito en la fertilización, por lo que es un tratamiento alternativo a la Fertilización In Vitro, con un nivel más alto de complejidad. También es una opción en los hombres que se han realizado una vasectomía o que los espermatozoides no pueden ser expelidos fuera del testículos.
En esos casos se extraen los espermatozoides directamente del testículo mediante una biopsia y estos espermatozoides se pueden utilizar para realizar una Fecundación a través de un ICSI.